El control analítico no es solo para el dose banding
«Solo hacemos preparaciones magistrales, nada de dose banding. El control analítico no se adapta a nuestra organización». Es un comentario que oímos a menudo en las farmacias hospitalarias. Se basa en una idea equivocada.

La idea equivocada: el control analítico estaría reservado a las preparaciones estandarizadas producidas en serie. En realidad, es justo lo contrario.
Dose banding y formulación magistral: dos enfoques, un mismo reto
Antes de seguir, aclaremos los términos.
| Dose banding | Preparación magistral | |
|---|---|---|
| Principio | Dosis estandarizadas por franjas (p. ej., 5-FU 850 mg, 900 mg, 950 mg) | Dosis personalizada para cada paciente, calculada individualmente |
| Preparación | Puede prepararse con antelación, por lotes | Preparada a demanda, para uso inmediato |
| Ventaja | Simplifica la producción, reduce los sobrantes | Dosis exactamente adaptada al paciente |
| Riesgo de error de concentración | Presente | Mayor (cada dosis es única) |
Ambos enfoques persiguen el mismo objetivo: administrar al paciente la molécula correcta, a la dosis correcta, en el diluyente correcto. Y en ambos casos, un error puede tener consecuencias graves.
La formulación magistral necesita más control, no menos
Esta es la paradoja: las farmacias hospitalarias que solo hacen formulación magistral, y que creen no necesitar control analítico, son precisamente aquellas en las que el riesgo de error es mayor.
1. Cada preparación es un caso único
Con el dose banding, el técnico en farmacia repite los mismos gestos para las mismas dosis. La estandarización reduce la carga cognitiva. En formulación magistral pura, cada bolsa tiene su propia concentración. El técnico pasa de un cálculo a otro, de un volumen a otro, de un diluyente a otro. La carga cognitiva es máxima.
2. Los cálculos individualizados multiplican los puntos de fallo
Superficie corporal, ajuste a la función renal, reducción de dosis por toxicidad, redondeos… Cada etapa de cálculo es una ocasión de error. Y estos errores son difíciles de detectar a simple vista: una bolsa de 5-FU de 920 mg y una de 820 mg son estrictamente idénticas a la vista.
3. El doble control visual deja pasar 3 errores de dosis de 7
El estudio realizado en los Hospitales Universitarios de Ginebra (Carrez et al., 2017, J Oncol Pharm Pract) midió la eficacia del doble control visual en una simulación en condiciones reales de trabajo, con productos trazadores en lugar de citotóxicos. Los resultados son claros:
- de 7 errores cometidos, solo se detectaron 4: 3 pasaron desapercibidos (una tasa de fallo del 43 %);
- el 40 % de las preparaciones se desviaba más de un 5 % de la dosis objetivo;
- el doble control visual no tuvo ningún impacto medible en la exactitud de las dosis.
No es una cuestión de competencia de los equipos. Es un límite fisiológico.
Estos errores escapan no por negligencia, sino porque el ojo humano no puede distinguir dos concentraciones similares en una bolsa transparente.
Lo que dicen las BPP 2023 y la SFPO
Las Buenas Prácticas de Preparación de 2023, publicadas por la ANSM, no imponen un método único: el tipo de controles y la estrategia de liberación se derivan del análisis de riesgos de cada preparación (puntos 1.9, 6.59 y 6.70). Para las quimioterapias, las recomendaciones de la SFPO van más allá: debe realizarse un control en cada preparación, y es deseable sustituir el doble control visual por métodos analíticos, gravimétricos o digitales (recomendación n.º 17, 2019).
Ni las BPP ni la SFPO reservan el control analítico al dose banding o a los grandes centros: la recomendación n.º 17 de la SFPO se aplica a todas las unidades. La SFPO va incluso más allá y pide que el control de liberación se apoye «en la medida de lo posible en las nuevas tecnologías gravimétricas, analíticas o digitales» (recomendación n.º 41).
Los métodos de control en la práctica
Cada método tiene sus puntos fuertes y sus puntos ciegos.
| Método | Puntos fuertes | Limitaciones |
|---|---|---|
| Doble control visual | Sencillo, integrado en el flujo | 4 errores de dosis de 7 detectados en simulación (Carrez et al., 2017). Sin impacto en la exactitud de las dosis |
| HPLC | Muy exacta | Unos minutos de separación por muestra, un método por molécula, varias horas para una serie. Personal cualificado y laboratorio dedicado. Difícil de conciliar con el flujo de liberación |
| Control por vídeo | Trazabilidad visual | No mide la concentración final de la preparación |
| Control gravimétrico | Detecta los errores de volumen | No confirma la identidad de la molécula. Exactitud limitada para volúmenes pequeños |
| Control analítico (QCRx®) | Verifica molécula, concentración y diluyente en 70 s | Requiere adquirir el sistema |
La conclusión: ninguno de los cuatro primeros métodos puede, por sí solo, certificar en tiempo real que el producto final contiene la molécula correcta, a la dosis correcta, en el diluyente correcto.
El QCRx®: la misma respuesta para el dose banding y la formulación magistral
El QCRx® analiza cada bolsa individualmente por espectrofotometría UV-visible y Raman. No compara con un patrón de lote: mide directamente el contenido de la bolsa. Tanto si prepara 50 bolsas idénticas de 5-FU en dose banding como 50 bolsas personalizadas, verifica cada una en 70 segundos:
- Molécula: ¿es realmente 5-FU y no carboplatino?
- Concentración: ¿la dosis corresponde a la prescripción?
- Diluyente: NaCl 0,9 % o glucosa 5 %, ¿es el correcto?
El resultado se archiva automáticamente. La trazabilidad es completa y la liberación se hace en tiempo real, sin frenar el flujo de preparación.
En resumen
El control analítico no es un lujo reservado a los centros que hacen dose banding. Es una barrera de seguridad que cobra todo su sentido cuando cada bolsa es única, es decir, precisamente en formulación magistral.
¿Hace formulación magistral pura? Precisamente por eso el control analítico está hecho para usted.